martes, abril 10, 2007

Una semana cualquiera

La literatura es un modo de insurreción permanente (Mario Vargas Llosa)

Lunes.
Los lunes no tengo clase, asi que por lo general tiendo a despertarme tarde. Hoy no me he levantado tarde, porque el despertador de Dan ha sonado temprano y tiene la jodida costumbre de apagarlo cuando ya nos ha despertado a los dos. Virginia! Alguien me llama con ese acento americano que ponen en la g de mi nombre, y aunque no veo un pijo en medio del campo por culpa del sol, en mi mente salta el resorte que pone: hablar en ingles. Es Molly, que despues de sus planes frustados de irse a California no sabe muy bien que hacer con su vida este semestre. Asi que ahora que la sosa de la nueva compañera se ha mudado sin decir nada a nadie, dice que va a venir con más frecuencia a vernos. Mejor, es más divertido tenerte a tí que a la otra. Será que aún estoy dormida, o que es lunes, o que me ha pillado con la guardia baja, pero lo digo en voz alta. Laurel se sorprende porque yo soy la educación personificada; Molly no sabe como tomarselo y al final decide darme un abrazo. Ese día en la comida el chico cuyo guión me tocó corregir en la clase de guión de cine, Dandy él donde los haya, se acerca y pregunta en un español argentino si puede sentarse a hablar conmigo. En media hora delante de una ensalda mustia por mi parte y un helado por el suyo hablamos más que en tres meses de clase. Él alaba mi guión y se ofrece a ayudarme con el borrados final para los giros verbales. Yo alabo su español y acepto su oferta. El resto del día estudio y vagueo a partes iguales.

Martes.
La directora de mi beca aquí me aborda en la comida y se sienta conmigo para hablar de "negocios". Personalmente, estas comidas con sonrisa y frases hechas y amables me fastidian. Me quitan una visita obligada a su despacho pero me atraganta la comida con tanta chorrada politicamente correcta. Al final me adiverte que me pase por su oficina antes de irme definitivamente y se disculpa por no haberme prestado atención últimamente. Asiento educadamene a lo primero y afirmo interiormente lo segundo, añadiendo que ese ultimamente podía resumirse en siempre. Termino de ensayo de cine japones. Voy a clase a la universidad del sitio de la unica tienda de huevos de noche, y casi me duermo con el bodrio pelicula que ha tocado esta semana. Esperando el autobus de vuelta me doy cuenta de que se me ha acabado el suavizante pero las tiendas ya están cerradas.

Miercoles
Tengo una reunión con la profesora que me descoloca, que tambien es mi advisor académica. Llego unos minutos tarde a toda carrera. Me siento e intento obviar el hecho de que hoy va totalmente vestida como una árabe, turbante en la cabeza y maquillaje en los ojos incluidos. Que la ha dado por ahí. Me dice que vaya a Secretaria personalmente, que las altas esferas funcionarias me esperan tras haber hecho ella de mensajera. Yo me pierdo en el bosquecillo que se ve desde su ventana pensando en lo que se avecina en la jodida Secretaria de mi facultad si me ponen problemas aquí. Ella dice que no será para tanto y yo la respondo que ella no tiene ni idea de como funcionan las cosas alli. Al final la regaló unas pastas hechas por unas monjas que no se si se comerá porque me da a mi que tiene atragantada a la Iglesia. La sosaina políglota me aburre sobremanera ese día en sus tres horazas de clase y sus halagos me entran por un oido y me salen por otro. Al final, me escapo diez minutos antes del ejercicio de grupo que nos habia mandado y llego tarde para ver una pelicula sobre Brasil que no me acaba de gustar del todo.

Jueves
Hoy tampoco hay clase, porque es advising day. Mi profesor de guión de cine nos ha mandado un mail acordandose de la madre de quien instaúró ese día, y a cambio nos da más deberes para la proxima semana. Yo aprovecho para poner en orden todas las cosas de España y poner en marcha todo lo que me espera a mi vuelta. Curriculum, solicitudes, practicas, becas. Acabo con dolor de cabeza y viendo Siete en el Paraíso con Julian en la televisión, con un capitulo en el que hacen de un porrito de nada un mundo. Julian se descojona y yo me pregunto cómo leches esa serie ha podido seguir en antera 11 temporadas.

Viernes
Clase a primera hora de la mañana. Yo llego flamante montada en bici, en una de esas amarillas que es gratis coger si está libre y tirada por ahí porque pertenecen a la Universidad pero que no tienen frenos ni dirección. En el aula caras nuevas. El profesor dice que son alumnos que pueden entrar en la Universidad el proximo año y que han venido a ver como son las clases. Hay uno con pinta de intelectual socialmente reprimido, con una napia de tres al cuarto y gafas de pasta que no deja de levantar la mano y dar su opinión. A la salida su papa le está esperando para ver que tal, y deben comentar la jugada tambien con su señora madre en la comida, tres mesas más a mi izquierda. Yo creo firmemente que ese fulano cae seguro. Por suerte no le volvere a ver la jeta en la vida. Hasta que llega la noche y vamos a ver una peli que ensalza el tabaco y fumar, gasto mi tiempo en mirar los billetes para irme al oeste en apenas un mes.

Sabado.
Vagueo, como debe hacerse en sabado. Invito a la mexicana a una cena que la debía por haber perdido una apuesta. Elige un japones que no pone tenedores a los comensales. Estar con tanto oriental ha dado sus frutos. No se me cae ni un grano de arroz y me sorprendo queriendo seguir utilizando los palillos en mis comidas normales. En fin.... Luego, acabamos yendo a la Universidad pública de aqui al lado porque una amiga que hace capoeira dice que hay una especie de celebración de Carnaval. Acabamos bailando salsa casi tres horas seguidas. Confirmo mi creencia de que como los negros no se mueve nadie. No me siento mal, porque no se si por ser de cultura latina o porque estoy más desinhibida, bailo un poco mejor que los blanquitos de aqui, que parecen que les da espasmos. Al final, una amiga de la amiga se ofrece a llevarnos de vuelta en su coche. Vamos 8 personas, una en las rodillas de la que va en el asiento del copiloto y otra en el maletero. La tia va un poco borracha y se pone a moverse al ritmo de la musica caribeña que sale a toda pastilla de la radio. Nos equivocamos de camino, nos cargamos una cadena de una dirección prohibida, y terminamos en una casa perdida en medio de la nada donde nos hacen bajar. Ahí nos quedamos estancados hasta dos horas despues, cuando yo propongo volver andando al campus al ver que la susodicha está con el resto de sus amigos haciendo una fiesta de pijamas en su cuarto y a nosotras nadie nos hace caso. Hay un fulano que aparece de la nada y que pone un saco de dormir en medio del salón, diciendo que se queda a dormir esa noche. A las 3 de la mañana, una tía que no conocemos de nada se ofrece a llevarnos. A mi ya me daba igual, me estaba quedando sopa en el sofa.

Domingo.
Oigo misa por primera vez en un año. Y estoy segura que logro el perdon porque tengo que esperar una hora y media antes, y una hora y media despues para coger el autobus. Al final, casualidades de la vida, justo llego a la misa que es en español. La iglesia está llena de sudamericanos que se sorprenden de que responda en el idioma de Cervantes por mi piel clarita. Resignación. Los niños con sus llantos, sus juegos y sus gritos hacen la misa mucho más......interesante, por decirlo de alguna manera. En el autobus de vuelta, es una gringa la que se sorprende de que hable español. Ha estado en misa tambien y hemos coincidido en los autobuses de ida y vuelta. Me dice que ella ha ido ahí para practicar. A mi se me ocurren muchas otras maneras de practicar el idioma sin necesidad de perder una mañana entera, pero me callo. Recibo un correo de la chica que conocí de pasada en Philadelphia que me dice que me pase por Chicago, que me quedo en su casa. Hay otra en San Francisco y otro en Los Angeles. Compro los billetes de avión. La conquista del oeste ya ha empezado.

2 Comments:

At 20:30, Blogger ElJUaNKeR said...

Menuda semanita, enhorabuena por tu habilidad palillar y que cunda mucho la conquista por el oeste. Pasate lo muy bien y traete alguna cabellera de recuerdo ;-)

 
At 18:18, Anonymous Tu loco de la pradera said...

Últimamente he estado usando la chapa que me regalaste... y no sé por qué, pero me ha dado buen rollo. Así que no me queda más remedio que pedirte que me traigas más regalitos, que con tanto viaje seguro que algo encuentras para tu loco de la pradera.
¿Qué apuesta perdiste con la china?
No sabía que eras tan... católica.
Del resto... interesante.

 

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